Explocat 52: El gato motorizado de aluminio que puede ir a cualquier parte
En el cambiante mundo de la exploración marítima, donde los aventureros buscan embarcaciones que combinen robustez y durabilidad con un rendimiento sofisticado, el Explocat 52 destaca como una evolución revolucionaria. Lanzado por un astillero con sede en Normandía, con más de 40 años de experiencia en la fabricación de cruceros oceánicos con casco de aluminio, este modelo 2025 redefine la categoría de catamarán a motor. Con raíces en la tradición náutica, el Explocat 52 prioriza la propulsión asistida, lo que lo convierte en una plataforma ideal para viajes de larga distancia a través de los bordes de hielo polar, atolones tropicales o archipiélagos remotos. Construido en aluminio de grado marino con elementos de cubierta compuestos, combina la estabilidad y el espacio inherentes de un multicasco con la inigualable resistencia del material, estableciendo nuevos estándares para catamaranes a motor listos para expediciones.
Un legado de exploración en aluminio
El astillero responsable del Explocat 52 ha defendido durante mucho tiempo la construcción en aluminio por su excelente relación resistencia-peso, especialmente en embarcaciones de más de 14 metros. El Explocat 52 se basa en esta experiencia, evolucionando a partir de la exitosa serie de monocascos del astillero, diseñada para la resistencia en alta mar, y de los prototipos anteriores de catamaranes de aluminio. Presentado en 2016 como catamarán de vela, la versión 2025 se centra en la potencia, incorporando opciones diésel mejoradas y sistemas híbridos para una navegación eficiente a baja velocidad en entornos difíciles.
Con 16,95 metros de eslora total (con una eslora de flotación de 16,30 metros) y una manga de 8,20 metros, el Explocat 52 mide 55,61 pies de envergadura, ofreciendo un calado reducido de tan solo 1,50 metros. Esto permite el acceso a bahías poco profundas y rincones costeros inaccesibles para monocascos de mayor calado. Su desplazamiento en rosca es de 18,9 toneladas, comparable al de sus homólogos de fibra de vidrio. Sin embargo, los cascos de aluminio, con un espesor de entre 5 mm y 14 mm, proporcionan una rigidez y resistencia a la perforación superiores. Las reseñas destacan cómo esta construcción permite al catamarán afrontar condiciones extremas, desde fiordos helados hasta oleajes antárticos, sin comprometer la velocidad ni la comodidad.
El diseño del casco del modelo 2025 presenta líneas más tensas y portillas de popa más grandes para una mejor iluminación natural, presentado en un importante festival náutico en septiembre de 2025. Los cascos gemelos de aluminio con proas reforzadas y puntos de anclaje integrados para remos o anclas garantizan su resistencia a fuertes tormentas con total serenidad, según las especificaciones del fabricante. Esta evolución responde a las sugerencias de los primeros modelos, priorizando la versatilidad para la navegación a motor, a la vez que mantiene la compatibilidad con velas para los aventureros híbridos.
Potencia y rendimiento: Diseñado para horizontes ilimitados
Lo que eleva al Explocat 52 2025 a la categoría de "catálogo motorizado" es su sistema de propulsión, optimizado para una mayor eficiencia en largas distancias. Los dos motores diésel de serie (con mejoras opcionales) ofrecen un par motor fiable, respaldado por una capacidad de combustible de 1180 litros (310 galones) para una autonomía extendida que supera las 2000 millas náuticas a velocidades de desplazamiento. Para quienes buscan electrificación, la estructura de aluminio admite bancos de baterías e integración solar, en consonancia con el énfasis en la autonomía energética.
Las reseñas de rendimiento elogian su capacidad para mantener promedios diarios elevados —hasta 220 millas náuticas a vela o 10-12 nudos a motor— gracias a un generoso plano vélico de 150 metros cuadrados (en ceñida) con las velas desplegadas. El bajo centro de gravedad y la amplia manga del catamarán minimizan el balanceo, incluso con mar de través, mientras que alcanza velocidades máximas de 17 nudos en condiciones ideales. Pruebas independientes indican que supera a muchos catamaranes de fibra de vidrio en navegabilidad, gracias a que su estructura de aluminio distribuye las cargas uniformemente para evitar flexiones durante el mal tiempo.
Una característica destacada es el puesto de mando pivotante en la bañera exterior: oscila desde una posición elevada y despejada para mayor visibilidad en aguas tranquilas hasta una posición baja y totalmente protegida bajo el techo rígido durante el vendaval. Esta innovación ergonómica, perfeccionada en el modelo 2025, centraliza los controles de las velas y el acelerador para operar con o sin tripulación, lo que le ha valido elogios por combinar seguridad con un manejo intuitivo.
Diseño y confort: espacios que inspiran aventura
La distribución del Explocat 52 maximiza el volumen del catamarán, creando una fluida conexión interior-exterior, ideal para expediciones prolongadas. La bañera de proa, a la que se accede a través de una puerta estanca desde el salón, sirve como punto de observación seguro para observar la fauna o fondear en lugares remotos, protegida por barandillas altas y acristalamiento panorámico. En popa, la amplia bañera, bajo un techo rígido completo, se conecta fácilmente con el salón, fomentando la convivencia sin el aislamiento de los diseños tradicionales de cubierta de puente.
Los interiores ofrecen configuraciones de tres o cuatro camarotes, cada uno con 660 litros (174 galones) de capacidad de agua y aislamiento de alto rendimiento para una versatilidad que abarca desde climas polares hasta tropicales. Las ventanas envolventes del salón ofrecen vistas de 360 grados, mientras que la carpintería ergonómica, con compuestos ligeros sobre marcos de aluminio, garantiza durabilidad sin sobrepeso. El espacio de almacenamiento es amplio, con salas técnicas dedicadas a herramientas, repuestos y sistemas, lo que facilita la autosuficiencia durante meses en el mar.
Las actualizaciones de 2025 introducen dos variantes de cabina: una familiar con asientos modulares y otra enfocada en el rendimiento con acceso extendido al motor. Los sistemas de ventilación, que incluyen flujo de aire natural y aire acondicionado opcional, mantienen el confort térmico, mientras que el poco calado permite explorar rincones escondidos. Los críticos describen el ambiente como el de un explorador funcional con detalles de lujo, similar al de los catamaranes de producción de alta gama, pero reforzado para las condiciones extremas.
Perspectivas desde el terreno: Versatilidad en el mundo real
Desde su debut, se han encargado más de 16 unidades, y los primeros usuarios han traspasado fronteras, desde las travesías árticas hasta las del Pacífico. Las pruebas de mar en diversas condiciones revelan una embarcación que destaca con vientos alisios, recorriendo con facilidad jornadas de 400 kilómetros, pero que mantiene la calma en ráfagas de 40 nudos. Un análisis destaca su ventaja sobre los barcos de competición de carbono en cuanto a robustez: el Explocat 52 resiste con facilidad encalladuras o raspaduras de hielo, a diferencia de los cascos más ligeros.
Los comentarios sobre el mantenimiento destacan el bajo mantenimiento del aluminio —resistente a la ósmosis y a la degradación por rayos UV—, aunque el mantenimiento del sistema de transmisión a vela requiere varada ocasional, una pequeña contrapartida por su capacidad de control remoto. En general, se le considera el equivalente a un todoterreno 4x4 en navegación, combinando lujo y aventura sin excesos.
Conclusión: Redefiniendo los catamaranes de expedición
El Explocat 52 2025 encarna el lema: "No hay lugar al que no puedas ir". Su diseño de catamarán motorizado de aluminio ofrece una durabilidad inigualable, una propulsión eficiente y espacios habitables, lo que lo convierte en la opción ideal para quienes buscan aguas inexploradas. Ya sea navegando por canales envueltos en niebla o navegando en lagunas turquesas, esta embarcación demuestra que la verdadera aventura reside en el equilibrio entre fuerza y serenidad. Para los exploradores dispuestos a aventurarse más allá del horizonte, el Explocat 52 no es solo un barco: es un pasaporte a las fronteras más salvajes del planeta.





